Se trata de un cementerio prehispánico que perteneció a los señoríos Lupaca y Colla. Pese a que se encuentran evidencias de pinturas rupestres de hasta 8000 años de antigüedad.
Las estructuras principales datan de los años 1100 a 1450 d.C. También existen vestigios de la época inca. Dominan el paisaje las chullpas o pucullos, torreones de carácter funerario de gran tamaño.