Reseña Historica
La primera requiere un mayor esfuerzo, pues implica la subida abrupta al cerro Tompongo, en cuya cumbre se encuentran los restos arqueológicos. La otra es más larga y sosegada, ya que el camino se estira hasta el fondo de la quebrada y pasa por los petroglifos de peña Culebra (se observa un reptil tallado en un farallón).