El recinto de oro, como era conocido, era un lugar sagrado donde se rendía pleitesía al máximo dios inca: el Inti (Sol), por lo que sólo podían entrar en ayunas, descalzos y con una carga en la espalda en señal de humildad, según lo indicaba el sacerdote mayor Willaq Umu (Vila Oma).
Reseña Historica
En la época quechua fue dedicado al culto del sol y diferentes deidades del Tahuantinsuyo, este complejo arqueológico fue el más importante del “Hurin Qosqo”, está edificado con finas estructuras de piedra sobre las cuales se ha construido el Convento Santo Domingo.