Construido en el 1200 d.C para rendir culto al jaguar. Destaca la figura tallada en roca de una pareja de jaguares, alrededor de la cual se construyeron altares para las ofrendas rituales.
A 19 km de Huancabamba (1 hora en auto) en el distrito de Sondorillo.
Con la conquista de la región por los incas, a mediados del siglo XV, se impone el culto a la divinidad solar y es así que se cubre la estructura original con arcilla roja.